Benitatxell

Este es un lugar muy conocido por mí ya que estuve encargado de vigilar a los bañistas en la temporada 2004 como socorrista de playa. Pero nunca llegué a ver todo el potencial de esta zona hasta que fuimos en el curso de buceo "PADI".
Fue nuestra segunda inmersión en abierto. La experiencia fue muy productiva ya que hicimos una pequeña inmersión hacia el interior de la cueva.Dicha cueva tiene una longitud de 1.160 metros y una profundidad máxima de 63 metros.



En la foto de arriba podemos ver la zona turística de la cala que consta de una playa grande "Seminudista" y una playa más pequeña entre las dos montañas. En medio de las dos montañas hay unas increíbles rocas a una altura de unos 15 metros, las cuales son ideales para ser usadas como trampolín debido a la gran profundidad del agua.
En la foto de abajo vemos la entrada a la gruta submarina.


Esta imagen de arriba esta tomada desde dentro de la parte superficial de la cueva, lugar de acceso para buceadores. Bajando por aquí llegamos a la imagen de abajo que es el punto de inmersión. Es desde aquí donde nos meteremos en el agua.


Por ultimo os dejo unos vídeos que muestran el buceo en esta zona, los cuales están colgados en Youtube como podéis ver. Espero que los disfrutéis.





Enlaces a estos vídeos:
Vídeo 1
Vídeo 2

Calpe "Penyo d´Ifac"

Esta fue nuestra primera inmersión en abierto del curso. Fuimos a Calpe a uno de los puntos protegidos que tiene el PenyoIfac.
En esta inmersión estábamos todos algo nerviosos debido a que todavía no controlábamos mucho nuestra capacidad en el agua. Pero esto se nos pasó a medida entrábamos en el agua.



Hicimos dos inmersiones de una hora aproximadamente.

El lugar presentaba un poco de mar de fondo pero no fue un gran problema. Nos adaptamos a la visibilidad rápidamente.


Pudimos comprobar la fauna y flora abundante del lugar lo cual nos maravilló. El ver pasar a tu alrededor cientos de peces sin molestarse por tu presencia era algo que no me había sucedido nunca. La flora era muy abundante, hasta el punto que nos hizo huir de ella, ya que nos encontramos con grandes algas marinas que impedían la visibilidad de todo el fondo marino.


Pero lo más extraordinario fue la bajada a gran profundidad (era nuestra primera inmersión a 23 metros) donde miraba hacia arriba y veía tanta distancia hasta la superficie, que daba la impresión de encontrarme situado bajo los pies de un enorme edificio. Fue algo impresionante.


Al final de la inmersión solo quería comer algo, ya que el esfuerzo dentro del agua parecía ínfimo comparado al que noté cuando salí.
Final de la primera inmersión.